Nosotros

Somos un equipo de desarrollo de Jujuy que construye software de gestión para instituciones educativas — y para cualquier educador que enseña, cobra y necesita orden.

Por qué existe NexoClase

Casi todas las instituciones con las que trabajamos llevaban su administración repartida entre un cuaderno, tres planillas de cálculo y la memoria de una persona. Funcionaba mientras esa persona estuviera. El problema aparecía siempre en el mismo lugar: nadie podía decir, sin sentarse una tarde entera, cuánto se debía, quién había dejado de venir y si el año había cerrado en verde.

NexoClase nace de esa observación. No es un sistema contable al que se le agregaron alumnos, ni un sistema académico al que se le agregó una caja: está armado desde el principio sobre el recorrido real de un alumno —entra, se inscribe, cursa, paga y egresa— porque es en ese recorrido donde la información se pierde.

Cómo trabajamos

Lo construimos con tres reglas: la información vive en un solo lugar, nada se borra sin dejar rastro y el sistema sigue el camino real del alumno —inscripción, cursada, pago, egreso— en vez de obligarlo a usted a adaptarse a como está armado el software.

En términos concretos: cada regla del negocio vive en la base de datos y no en la pantalla. Suena a detalle técnico y es una decisión de fondo: significa que un comprobante no puede repetir número, que una cuota no puede quedar pagada sin fecha de pago y que ninguna institución puede ver los datos de otra, aunque alguien lo intente por fuera del sistema. Las validaciones que solo están en el formulario se saltean; las que están en la base, no.

Tampoco borramos nada. Todas las bajas son lógicas: el registro queda inactivo, con constancia de quién lo dio de baja y cuándo. Una institución educativa necesita poder responder por lo que pasó hace tres años, y eso es incompatible con un botón que elimina para siempre.

A quién acompañamos

Institutos de capacitación con varias sedes, establecimientos educativos con ciclos lectivos completos y educadores independientes que recién arrancan. Los tres tienen el mismo problema de fondo con distinta escala, y el sistema está pensado para que se pueda empezar con lo mínimo y sumar el resto cuando haga falta.

Cómo cuidamos sus datos

Este sistema maneja dos cosas delicadas al mismo tiempo: datos de alumnos y datos de dinero. No lo tratamos como un detalle menor. Nada se borra —cada baja queda registrada con su auditoría—, el acceso está controlado por rol, así que cada usuario ve solo lo que le corresponde, y el aislamiento entre instituciones lo aplica la propia base de datos.

El diseño del sistema contempla los principios de la Ley de Protección de Datos Personales (25.326): finalidad declarada, acceso restringido y trazabilidad de quién consultó o modificó qué.

Hablemos

¿Dirige una institución o da clases por su cuenta? Escríbanos y le mostramos el sistema funcionando con datos reales de su propia operación. La conversación empieza siempre igual: nos cuenta cómo trabaja hoy y le mostramos qué parte de eso deja de hacer a mano.